¿Cuándo abandonar un proyecto web y cómo saber si conviene dejar a un cliente?

 En Autor invitado, Negocios Online

¿Cómo saber si conviene decir no o dejar a un cliente y proyecto web?

¿Tienes un proyecto web o un cliente que deberías haber dejado en su día pero te cuesta decir no?

Si eres un profesional freelance o independiente, como en mi caso, que soy consultor de Marketing Digital, te habrá ocurrido en alguna ocasión esa situación por la que te has visto forzado a rechazar o a abandonar un proyecto que comenzasté.

La verdad es que la situación por lo general nunca es fácil.

Ni para ti, que tienes que tomar la decisión de abandonar el desarrollo de un proyecto web, ni para el cliente, que se queda con el trabajo a medio hacer y con la de molestias que eso le conlleva.

Ahora bien, no podemos negar que también hay veces en las que es mejor decir no y retirarse que terminar teniendo irremediablemente problemas en el futuro.

¿Cómo afrontar el proceso de dejar un cliente y su proyecto web?

Cuando un proyecto web empieza a torcerse y comienza a ser inevitable el tener que dejarlo de lado, hay muchos aspectos a tener en cuenta y que cobran mayor importancia sobre otros a lo largo de este proceso.

Debemos valorar globalmente la situación para saber afrontar de la mejor forma posible este final y con las menores repercusiones negativas para nuestra reputación y para nuestro negocio.

Entonces, para contarnos más al respecto en este 54º post de invitado contamos con la colaboración de Pedro Méndez, quien es desarrollador de sitios web especializado en WordPress y escritor habitual sobre temas relacionados con el diseño web y el Marketing Online.

En esta guía, Pedro se ha inspirado claramente en su propia experiencia. Además, nos cuenta algunos ejemplos o casos reales que se le han presentado y en los que ha tenido que decir no y dejar esos proyectos web que está realizando.

A continuación te dejo con el post que él comparte con todos nosotros.


¿Cuándo se debe terminar una relación con el cliente?

¿Cuándo y cómo informar a un cliente que abandonas su proyecto web?

Para mí, una de las mejores cosas de ganarme la vida de forma independiente es la libertad de trabajar como y con quien quiera, es decir, en proyectos web que me interesan.

Yo no tengo un jefe que me dice lo que tengo y no tengo que hacer, y  dispongo de la suerte de no necesitar perseguir el trabajo o verme obligado a asumir todo el trabajo que viene hacia mi.

Incluso si tú estás establecido como un profesional independiente o eres propietario de una agencia, y tienes que tratar a diario con diferentes peticiones, habrá algunas ocasiones en las que tengas trato con clientes que son tóxicos.

Éstos denominados “tóxicos” ocupan demasiado de tu tiempo, drenan tu entusiasmo, molestan o desmotivan a tu equipo, o tal vez son reacios a pagar sus facturas.

Si esto sucede, incluso si esto significa que tengas que perder dinero, creo que la mejor opción es salir del proyecto web. A la larga, el trabajo con clientes que te causan problemas sólo valdrá la pena si te pagan el dinero suficiente para compensar por ello, y que rara vez lo hacen.

Pero, ¿cómo saber cuándo dejar a un cliente y cómo se puede hacer esto sin empañar tu reputación?

Cuando se trabaja de forma independiente o tenemos una agencia, a veces encontramos que una relación comercial no está funcionando del todo bien.

Por ejemplo: están exigiendo demasiado de ti y se niega a pagar un extra, tardan con los pagos de las facturas, no escuchan tus consejos, tratan mal a tu equipo,  te sientes incomodo o no te gusta trabajar con ellos, etc.

Es por ello, que en ésta guía te voy a tratar de explicar las señales o indicadores de la hora de poner fin a una relación con un cliente, y te voy a dar algunos consejos y métodos que puedes utilizar para poner fin a esa relación de forma más o menos amistosa.

Además, voy a compartir algunas historias y anécdotas, para aprender de mis errores y no repetirlos.

¿Cuándo se debe terminar la relación con el cliente?


Hay algunas circunstancias en las que una relación comencial con determinadas personas puede llegar a ser demasiado difícil de sostener, y en las que podría ser el momento de dejarlo.

Vamos a echarle un ojo a algunos de estos clientes tóxicos:

1) El que no paga las facturas y hay que perseguirlo

Esta es la más obvia. Nadie que trabaja de forma independiente o dispone de una agencia, está ejecutando una obra de caridad y necesita pagar sus facturas.

No es raro que los clientes paguen tarde de vez en cuando debido a deslices con sus sistemas de administración, pero si viene siendo habitual, y tú o tu equipo está perdiendo un tiempo precioso persiguiendo esas cuentas, podría ser el momento de renegociar la relación o cortar con ésta.

Lo que decidas hacer dependerá del tamaño y la cantidad de trabajo que estés haciendo por ellos:
  • Si estás haciendo mucho dinero sin tener que hacer mucho trabajo (es decir, que es en gran medida un ingreso pasivo), entonces, puede que no quieras terminar la relación, ya que no es muy costosa en términos de tiempo.
  • Si él es valioso para ti de otras maneras, tendrás que elaborar un sistema para asegurarte de que pagan sus facturas sin perder el cliente.
  • Si decides seguir con el cliente, pero deseas hacer que paguen más rápidamente, modifica su contrato para establecer sanciones para el pago atrasado y asegurarte de que ellos pagan.

He tenido casos en los que trataron de evitar el pago de la cantidad acordada en su factura original, después de esto se emitieron dos o más facturas de recordatorio, cada uno con un cargo de interés añadido.

Identificar un punto de presión es conseguir que el cliente pague sus cuentas, y se puede estar cambiando el momento del ciclo de la contabilidad en el que se emite las facturas, o se puede introducir una sobrecarga por falta de pago.

Tengo un gran cliente corporativo que le hice un microsite con WordPress hace algunos años, y que ahora tiene el mantenimiento con nosotros. Cada año su cuota de mantenimiento se factura y todos los años no pagan la factura antes de la fecha de vencimiento.

En el primer año se esperó cuatro meses para conseguir algo de ellos, y fue después de que mi contacto en la organización hizo una visita personal en el departamento de contabilidad.

Pero ahora que mi contacto ha dejado la organización y no existe esa opción, cuando envío mi factura, incluyo una declaración diciendo que si el pago no se recibe voy a suponer que ya no necesitan el mantenimiento y que la web será abandonada después de la fecha de vencimiento de la factura.

Así y todo, nunca pagan a tiempo. Pero el día antes del vencimiento de la factura que deben, nuevamente les envío un correo electrónico que les recuerda esto y les hago saber (muy cortésmente) que si yo no recibo el pago, su sitio dejará de tener soporte al día siguiente. El dinero llega siempre en mi cuenta durante la noche.

2) El cliente intenta repetidamente regatear

Es normal que los clientes quieran negociar sobre las tasas cuándo se comienza la relación (aunque tiendo a desconfiar de las personas que hacen esto).

Pero si alguien intenta regatear por las tarifas para un trabajo posterior o proyectos webs posteriores, y sucede en varias ocasiones, esto supone que salten las alarmas.

Los clientes que regatean demasiado a menudo tienen problemas de liquidez y pueden tener dificultades para pagar los costes. Si tienes mala suerte pueden abandonar durante el curso del proyecto web, y te pondrán en una posición muy difícil.

Además de todo esto, el regateo erosiona la confianza entre el cliente y el diseñador web o programador y no es saludable para una buena relación a largo plazo.

Si este cliente no es muy rentable, yo cortésmente lo dejo ir.

3) Se niega a pagar un depósito al comienzo de un proyecto web

Es muy importante tener un depósito para proteger nuestro trabajo de las personas que desaparecen o que cambian de opinión a la mitad del desarrollo de un proyecto web.

Siempre hay algunos puntos de vista contradictorios de algunos clientes que se niegan a pagar los depósitos.

Están en su derecho.

Pero también es tu derecho decidir qué riesgos puedes asumir.

Si un cliente se niega a pagar un depósito para el primer proyecto que se hace con ellos, no tomes a ese trabajo. Será mucho más fácil dejarlo a tiempo que perseguir facturas impagas más tarde.

4) El cliente trata mal a tu equipo

A veces encontrarás un cliente que a ti te trate muy bien, pero que no tiene ese mismo respeto por tu equipo.

Los ven de manera similar a sus propios empleados y emiten demandas poco razonables, por lo que el trabajo de tu equipo se hace mucho más difícil.

Por supuesto, esto puede ocurrir en ambos sentidos: hay diseñadores web que no siempre tratan a los miembros del equipo del cliente con el respeto que deberían.

Tu equipo es más importante para la salud a largo plazo de tu negocio que cualquier cliente, por lo que es importante cortar con cualquier comportamiento inaceptable hacia ellos.

No permitas que el cliente siga creando un mal clima, y ten una conversación de tus preocupaciones y del trabajo a través de lo que te gustaría que él haga de manera diferente en el futuro.

Eres tú quien debes hacer esto , y no los miembros de tu equipo.

Si el cliente se niega a aceptar que algo tiene que cambiar, entonces es posible asignar diferentes miembros del equipo para el proyecto (ya que podría ser un problema de personalidades después de todo) o cortésmente dejar que el mismo se vaya.

5) El cliente no escucha tus consejos profesionales

Tus clientes saben de su propio negocio y tú sabes del tuyo.

No debes tratar de contarles sobre su propia forma de hacer negocios en su nicho, incluso si no estás de acuerdo con todos sus métodos. Pero ellos no saben más que tú acerca de diseño web, marketing online, los medios de comunicación social, el desarrollo o sea cual sea tu especialidad.

Esto significa que tienes derecho a esperar que se escuchen tus consejos.

No siempre se puede esperar que los clientes tomen cada pieza de asesoramiento que ofreces: a veces tendrán sus propias ideas, o vas a tener otras personas que influyen en ellas.

Pero si están ignorando constantemente tu asesoramiento sobre cuestiones que son fundamentales para tu área de experiencia y no la de ellos, esto puede ser muy frustrante.

Los ejemplos pueden incluir:

  • Los clientes que se niegan a incorporar la accesibilidad en su sitio a pesar de tu consejo.
  • Los que rechazan tus diseños a favor de uno que han pensado ellos mismos que no cumple con los estándares de calidad.
  • Los que rechazan tus consejos para hacer que su sitio sea responsive, afirmando que sus visitas llegan todas desde ordenadores de escritorio.
  • Los que rechazan tu consejo sobre la facilidad de uso, ya que tienen un “instinto” para estas cosas y pretenden hacer creer que lo hacen mejor.
  • Los que anulan tu consejo sobre qué plataforma utilizar para su sitio, y prefieren ir con su propia investigación que han hecho en su tiempo libre.

Recuerda que no puedes esperar que los clientes te escuchen todo el tiempo, después de todo es su proyecto web, pero si una gran cantidad de personas  ignoran tus consejos, entonces es posible que necesites mejorar tu propia comunicación y habilidades.

Sin embargo, si un cliente se niega sistemáticamente a aceptar tu consejo, puede ser desmoralizante.

También puede dar lugar a un producto terminado que estés avergonzado de hacer.

Desafortunadamente, esto me ha sucedido a mí: en los primeros días de mi trabajo de forma independiente en “reinspirit.com”, tuve un cliente con tales ideas fijas, que su eventual página web con WordPress era nada menos que algo infumable. Estaba tan avergonzado de éste sitio que quité la línea de crédito en el pie de página.

6) El cliente sigue agregando más trabajo sin esperar que lleve más tiempo y/o más costes

Alcanzar los plazos de entrega puede ser un verdadero desafío en un montón de proyectos de diseño y desarrollo web.

A veces esto puede ser tu culpa, por no llegar a un acuerdo preciso con un resumen escrito del proyecto web antes de iniciar el trabajo, entonces no se puede culpar al cliente por pensar que puede añadir más trabajo sin coste para el proyecto.

Si esta es la razón, entonces necesitas modificar los contratos de tus proyectos, lo que te ayudará a evitar que el problema se presente de nuevo.

Puedes encontrarte con que puedes hacerlo con este cliente y evitar la ruptura de la relación.

Los clientes siempre van a identificar posibles cambios o adiciones una vez que el proyecto está en marcha y van a querer incluirlos: es la naturaleza humana.

Las ideas vendrán a ellos, o se van a ver inspirados por las conversaciones que tienen con otros acerca de su nuevo desarrollo del sitio web, y van a querer añadirlos al proyecto.

Dependiendo de la naturaleza de la adición, puedes ser capaz de incorporarlo. Pero si implica más trabajo, lo que necesitas hacer es una de estas dos cosas:

Agregarlo al proyecto y cobrar más (y también, quizás alargar las fechas de entrega).

Asegúrate de que tus tarifas extras se incluyen en tus contratos.

Mis contratos de clientes establecen una tarifa plana para el proyecto tal como se define en el resumen, con un precio por hora para cualquier trabajo adicional.

Pónlo en una lista de las mejoras posteriores al lanzamiento. Una vez que este proyecto ha terminado y el sitio ha sido puesto en marcha, revisa esta lista con el cliente y acuerda lo que se hará, cuándo y en qué coste. Encontrarás a menudo que muchas de las cosas en la lista ya no son tan urgentes.

Si el cliente se niega a cooperar con cualquiera de estas sugerencias e insiste en continuar sin cumplir con lo anterior, puede ser el momento para poner fin al proyecto.

Trabajé con un cliente hace unos años en un gran proyecto web con WordPress que involucró una amplia personalización con un tema de terceros.

Hubo un breve proyecto claro que desglosaba todas las personalizaciones que yo y mi equipo teníamos que hacer. Según el contrato, se incluía el coste de todo esto y también se estipulaba una tarifa por hora de trabajo extra.

A medida que avanzaba el desarrollo del proyecto web, el cliente añade un nuevo trabajo casi todos los días.

Se van añadiendo elementos a una lista de post-lanzamiento, pero entonces el cliente comunica a los miembros de mi equipo para realizar un trabajo extra sin decírmelo.

No tenía más remedio que decirle al cliente que éste se encontraba en incumplimiento de nuestro contrato y que no iba a ser capaz de continuar con el proyecto.

Se estaba convirtiendo en algo muy estresante para mí y para mi equipo (y probablemente para él mismo) y aunque suponía perder dinero, me dio un gran suspiro de alivio cuando todo aquello había terminado.

Cuando miro hacia atrás en este proyecto ahora, puedo ver que había signos de advertencia al principio del proyecto, cuando el cliente insistía en el regateo (véase más arriba).

7) Espera que hagas un trabajo donde no te sientes cómodo y pasa el límite de lo ético

Algunas personas piensan que una vez que se empieza con un trabajo puedes hacer casi cualquier cosa por ellos, independientemente de cómo encaja con tu profesionalismo y ética.

He tenido potenciales clientes que me han pedido participar en los llamados “black hat” tácticas de SEO, que me he negado a hacer, no sólo porque no me gusta, también porque sé que ya no funciona.

  • He tenido potenciales clientes que han querido crear un sitio web que viole las leyes de derechos de autor o plagio.
  • He tenido ofertas de personas con ideas francamente tontas para montar negocios en línea que no podía apoyar.
  • He tenido potenciales proyectos sin tener en cuenta la accesibilidad o la diversidad en su enfoque del mismo.

En todos estos casos, he rechazado el trabajo antes incluso de conseguir al cliente.

Cuestiones como éstas tienden a hacerse evidentes muy rápidamente en tu trato con un cliente potencial. Por mucho que están dispuestos a pagar, si te sientes incómodo trabajando en un proyecto o crees que incluso podría implicar una actividad ilegal o ilícita, no lo hagas.

¿Cómo dejar a un cliente?


Por lo tanto, has identificado que la relación con el cliente es insalvable. Has tratado de explicar por qué tienes un problema y has intentado algún tipo de compromiso o negociación, pero aún así el problema persiste.

Deseas que el cliente se vaya, pero no quieres que se vaya destrozando tu reputación con sus colegas u otros potenciales proyectos web.

Aquí está mi plan en cinco puntos:

1º Tragarse el orgullo

Crees que la relación con el cliente se ha roto por él, pero van a pensar que es culpa tuya. Si vas a hacer de esto una ruptura amistosa, es posible que tengas que aceptar una cierta parte de la culpa de la ruptura.

Hagas lo que hagas, es importante estar tranquilo y subjetivo en todas las relaciones con el cliente.

Si el cliente no ha cumplido con su parte del contrato, las cosas van a ser más fáciles, pero si las cosas son un poco más complicadas puede que tengas que decir algunas mentiras sin maldad, y tomar más responsabilidad de la que deseas una vez que has decidido dejar que se vaya un cliente, cuando se hizo evidente que sus demandas del sitio web eran más de lo que podías ofrecer.

En lugar de decirle que tú estabas siendo razonable y él no, di que lo sientes mucho pero que no dispones de los requerimientos necesarios para darle el apoyo que él necesitaba.

2º Explicar (por escrito) por qué no puedes trabajar más con el cliente

Si todavía estás tratando de salvar la relación, es bueno comunicarse en persona. Pero si es hora de dejar que el cliente se vaya, asegúrate de hacer todo por escrito, para tener un documento por si las cosas se ponen complicadas y hay que involucrar a abogados.

Esto no significa que no puedas ser educado y amable. No utilices jerga legal, pero asegúrate de que está claro en tu mensaje para el cliente y que no malinterprete lo que estás diciendo.

Envía un amable correo electrónico al cliente explicando por qué no eres capaz de seguir trabajando con él. No te gusta esto, no te culpo, pero tu orgullo debe seguir estando profundamente gusrdado dentro de tu estómago.

3º Explicar (por escrito) qué va a pasar ahora con el desarrollo del proyecto web

Si todavía el cliente dispondrá de su página web para ser diseñada, construida, alojada, o soportada por otro diseñador.

Dale información que le ayude a terminar sin ti.

Explica lo que sucederá con el trabajo que hicisté y las cosas que posees (normalmente si el cliente ha pagado por ello, tiene derecho a saber después qué pasa cuando las cosas llegan a su fin, pero podría depender de su contrato).

Ofrece sugerencias en cuanto a cómo podrían ser capaces de completar el proyecto web o encontrar un proveedor alternativo. Si conoces a otras agencias o profesionales independientes que estarían en mejores condiciones para trabajar con este cliente, se los puedes recomendar.

Explica muy claramente la cantidad de dinero que te debe (si lo hay) y cuando se paga.

Si necesitas informar de alguna otra acción tales como devolver equipos de trabajo, deja esto claro.

Desea al cliente todo lo mejor para el futuro de su negocio o su proyecto web. Sé magnánimo.

4º Responder a sus reacciones cortés pero firmemente

El cliente podría reaccionar de una de estas tres formas:

  1. Te intenta convencer para continuar con ellos, con la promesa de que las cosas van a cambiar. Si ya has tratado de rescatar la relación, sabrás que estas promesas son difíciles de realizar.
  2. Podría estar enfadado y enviar un correo electrónico o una llamada para decirte que él tampoco está contento con nosotros. En cierto modo, esto es bueno, ya que significa que están dejando el camino libre para finalizar esta relación.
  3. Puede ser que te den las gracias por ser honesto con ellos. Te sorprenderías de la frecuencia con que esto sucede: si no estás satisfecho con la relación, el cliente probablemente tampoco.

Si tratan de cambiar tu opinión, resiste.

Si tú o tu equipo es insultado, resiste la tentación de responder de la misma forma. Responde reiterando lo que ya has dicho, diciéndoles que esto le va a causar algunos inconvenientes y que lo sientes por eso, pero eso no cambia tu decisión.

5º No hablar mal del cliente después

Una vez que todo ha terminado y ya no estamos trabajando con este cliente, puede ser tentador transmitir lo poco razonable que ha estado.

No puedo decir cuántas veces he estado tentado de poner un tweet de advertencia a otros desarrolladores para no trabajar con mi cliente corporativo que no paga sus facturas. Pero siempre me resisto.

Incluso si el cliente se mueve en el ámbito público, hablando mal te hace lucir mucho peor de lo que crees. Te hace parecer pequeño y poco profesional.

¡Resiste!

Hay una excepción, si el cliente se acerca a un colega que deseas proteger de los problemas que te causó éste, es posible que desees tener unas palabras en privado con ellos. Los desarrolladores de WordPress están en su derecho de saber quién es el cliente que no paga, después de todo, no quiero que sufran los mismos problemas.

En definitiva, dejar a los clientes ir no es fácil

Permitir que un cliente pueda irse puede ser muy estresante y puede hacer que te sientas como que fallaste. Sin embargo, si trabajas en una agencia o de forma independiente, no tienes que aguantar a la gente que hace tu vida laboral miserable.

No te aferres a un cliente del que no recibes ninguna satisfacción en el trabajo o no paga sus cuentas, y te hace perder el tiempo y tu energía creativa. Una vez que haya pasado algún tiempo, podrás sentirte increíblemente aliviado de que ahora eres libre de esa relación.

Si sigues mis anteriores consejos, no afectarán a tu capacidad para atraer a nuevos clientes y forjar mejores relacionescon ellos.

Fotos (dejar proyecto web) Shutterstock

¿Tienes algun proyecto web en el que preferirías no trabajar?

¿Qué haces cuando hay que dejar que un cliente se vaya?

Haznos saber tu opinión en los comentarios sobre cómo tratar con clientes difíciles en un proyecto web.

Desarrollador de sitios web optimizados para buscadores, experto en WordPress y apasionado del marketing online.
Showing 13 comments
  • Gonzalo
    Responder

    Hola Pedro, un gran articulo la verdad!
    Llegue acá justamente porque me encuentro en esa situación. Hace 7 meses estoy con un cliente desarrollando un sistema en .NET del cual antes de comenzar le hice un contrato “a grandes rasgos”, sin acotar el alcance del sistema. En un plazo de 2 meses, cobrando un 30% al inicio y un 70% al final. Antes de empezar me mostró el sistema que manejaba (super simple pero funcionaba mal y me pidió algo similar).

    Ya pasaron 7 meses y después de innumerables adiciones al sistema ya estoy desgastado mentalmente, el sistema esta prácticamente terminado, pero siempre hay algo… Me dice que pasan cosas raras como variaciones de stock, pero cuando hago las pruebas funciona todo bien…

    Todo esto ya me tiene estresado pero el sistema esta completo, me llevo mucho tiempo y dedicación ya no se que hacer.
    Si dejo el proyecto el cliente lo va a seguir usando, sin pagar. Y no puedo ir a su oficina a borrar todo para que no lo use. Esa es mi bronca.

    En fin, una lastima. Fue mi primer proyecto como freelance, le puse mucho entusiasmo y me lleve una mala experiencia.

    • El Blog de Jose Facchin
      Responder

      Hola Gonzalo.

      Sentimos oír eso. No te desanimes, los comienzos son duros pero seguro que no todos los clientes que tengas a partir de ahora serán iguales, además te servirá para el futuro de experiencia.

  • javier
    Responder

    muy bien explicado,gracias por compartir

  • Claudia Apflör
    Responder

    Qué difícil pero “santa” decisión… o sana decisión. Me pasó hace muy poco tiempo y me di cuenta en las previas de que si aceptaba trabajar bajo esos términos (regateo y tratos extraños que cambiaban de un momento a otro) luego sería una prisionera del proyecto.

    Creo que si se puede ver desde la distancia el problema hay que huir mientras todavía hay tiempo. Y no es cobardía, el dicho dice “soldado que huye sirve para otra batalla”. Aunque no es una regla es muy cierto. Un problema a veces para dejarlo es la posibilidad de no poder cobrar el proyecto por haberlo abandonado. La salud lo vale, lo aseguro.

    Muy, pero muy atinado el artículo!

    • RaMGoN
      Responder

      Hola Claudia, la verdad que sí, que de primeras cuando empiezan los problemas es fácil detectar que no va a ir bien.

      Me gusta el término ese que usa de “prisionera del proyecto”, realmente es la mejor definición posible.

      Saludos.

    • Pedro
      Responder

      Desde luego Claudia. Que mejor que las experiencias de uno para evitar que le pase a los demás. Eso de que el cliente siempre tiene la razón tiene muchos matices. Saludos!

  • Raymundo Díaz
    Responder

    Hola Pedro!

    Creo que hay dos puntos con los cuales se puede trabajar y es totalmente nuestra responsabilidad:

    2) El cliente intenta repetidamente regatear
    5) El cliente no escucha tus consejos profesionales

    Si siempre damos un plus a los contratos y nos adelantamos a los requerimientos del cliente dándole una sensación de victoria con cada uno de sus proyectos y además nos posicionamos como la mejor opción por medio de recursos y herramientas que les sirven en el día a día con su negocio. Nos da un punto extra para estos puntos ya que si desean regatear es que no han encontrado todo el valor de lo que les ofrecemos, generalmente la gente regatea cuando no conoce el valor de las cosas y si no escucha nuestros consejos profesionales es porque no se lo hemos demostrado previamente.

    Y así pueden ir creciendo las recomendaciones boca a boca con sus conocidos y sin duda ese es un gran empuje a nuestras ventas ya que sólo llegamos a cerrar la venta.

    Excelente artículo!

    Saludos!

    • RaMGoN
      Responder

      Hola Raymundo,

      tienes toda la razón, son puntos esos dos que indicas sobre los que podemos evitar llegar al desenlace final de ruptura. Ahora bien, es necesario mucho trabajo previo de “educar al cliente”

      Saludos.

    • Pedro
      Responder

      Hola Raymundo. Como puedes leer en el post, he puesto que en muchas ocasiones el problema es nuestro por no tener la habilidades de comunicación necesarias. Hay que dejarlo todo muy bien atado antes de empezar cualquier proyecto para evitar estos problemas. Gracias por tu comentario

  • Laura Díaz
    Responder

    Lo del trabajo adicional sin coste me pasó a mí pero fue totalmente por mi culpa. Gestionaba las redes sociales de una empresa y me encargaron crear una página web para un proyecto secundario. Tonta de mí, di por hecho que se me pagaría y en fin… No me pagaron el trabajo y yo tampoco pude exigir nada porque no aclaré antes de hacerlo que tenía un coste extra… Lección aprendida, sin duda 🙁

    • RaMGoN
      Responder

      Qué mala situación por a que pasasté Laura,

      A veces como dices nos sirven ese tipo de situaciones para aprender. Estoy seguro que ya no te la han vuelto a hacer ¿a qué si?

      • Laura Díaz
        Responder

        ¡Desde luego que no! De hecho me estoy oliendo que esa empresa va a querer encargarme otra web pero esta vez las cosas van a funcionar de otra manera ;). ¡Saludos!

        • Pedro
          Responder

          Hola Laura. Lamentablemente para aprender hay que cometer errores. El truco está en que esos errores no se vuelvan a cometer y evitar caer de nuevo en la misma piedra. Tanto a ti como a mi, me parece que ya no nos pillan de nuevo jeje. Saludos!

Déjanos tu comentario